domingo, 21 de diciembre de 2014


ÁRNICA MONTANA

Antiguamente, algunos médicos, aquellos menos ortodoxos, solían recetar árnica en forma de tintura diluida para aplicación externa frente a un traumatismo asociado con edema y hematoma. Y la indicaban como confiando un secreto profesional, no científico, a los amigos o pacientes de confianza.  Desde luego, el árnica  no estaba y aún actualmente no está incluida entre los recursos “científicos” de la medicina oficial y, en consecuencia,  su mención sigue siendo un tabú para las cátedras de farmacología.

Afortunadamente, cuando las verdades superan a los prejuicios, el tiempo, que es un juez inexorable, se encarga de rescatarlas, es decir, de ponerlas "sobre el tapete".  Árnica es, sin duda, uno de los remedios más antiguos, más conocidos y más recetados de la farmacopea homeopática. 

Sorprendentemente, en los últimos años, el árnica ha sido redescubierta nada menos que por los cirujanos plásticos, quienes comenzaron a observar con mucha sorpresa que al efectuar la primera curación pos-operatoria de muchos de sus pacientes no encontraban el habitual hematoma y la inflamación propios de esta cirugía, y los enfermos, con cierto pudor, les confesaban que su médico homeópata les había aconsejado que tomaran árnica.

A los que tenemos la suerte de “creer” en el árnica, en base a nuestra experiencia personal y profesional, nos resulta lamentable e incomprensible el desconocimiento oficial sobre la misma, hecho que lleva a que su existencia e indicación sean desconocidas en una guardia hospitalaria, donde su administración debería ser lo que sigue a la aplicación de oxígeno o a la cirugía, si fuera el caso, sin necesidad de competir con los corticoides. Que no haya árnica en un campo de deportes, sea cual fuere el deporte, o que los servicios de emergencia no dispongan de ella, o que no haya árnica en una ambulancia, en el botiquín de un colegio, o incluso en un patrullero, es una falencia injustificable. Resumiendo, debemos saber que el árnica no tiene contra indicaciones como remedio homeopático, sino, por el contrario, muchas destacadas características que justifican el interés que ha despertado. 

Ocasionalmente, suelo definir como “ignorancia ilustrada” a las afirmaciones de aquellos que   aseguran que el árnica "es un placebo", u a otros que condicionan sus resultados a que "hay que tener fe", sin tener en cuenta a la pediatría homeopática en que es muy efectiva, como así también la veterinaria. Como consecuencia de tanta desinformación, suele ocurrir que otros se desilusionan luego de recurrir a tomar árnica por dolores diversos, no traumáticos, como si fuera un analgésico habitual. La explicación radica en que es necesario saber que el árnica no es un analgésico más, pues, curiosamente, su acción anti-inflamatoria y analgésica  es excelente, pero en particular para aquellos casos en los cuales la inflamación o el dolor han sido causados por un traumatismo físico o a raíz de una intervención quirúrgica. No obstante sería un error circunscribir las posibilidades del árnica como remedio homeopático exclusivamente al ámbito del traumatismo físico, pues, también, su indicación abarca muchos traumas emocionales sin relación física, como así también a toda enfermedad, no importa su origen, cuyos síntomas coincidan con los síntomas homeopáticos experimentales de árnica.

Suelo aconsejar a toda familia simpatizante de la homeopatía acerca de la conveniencia de disponer siempre de unos glóbulos de árnica en tres lugares que son claves para una emergencia: el hogar, el auto y el equipo deportivo.

Para finalizar, quiero referir una importante experiencia personal. Ocurrió navegando a vela de regreso de un crucero. Estando aún a dos horas de la costa recibí un fuerte golpe en la frente con la botavara, que me produjo una herida muy sangrante de aproximadamente quince centímetros, para tratar la cual solo disponía de glóbulos de árnica y toallas. De esta forma pude detener la hemorragia y  desembarcar en el YCA donde me esperaba una ambulancia que intentó resolver el problema, ya sin árnica, pero que terminó trasladándome a la guardia de un conocido hospital privado cercano, donde, también sin resultado, siempre sin árnica, me derivaron a cirugía. Posteriormente continué con mi auto-medicación de árnica y diez días después, al efectuar el mismo cirujano la primera curación, experimentó gran  sorpresa respecto a la evolución de la herida. Quiso la casualidad que, bastante tiempo después, el mismo cirujano atendió a una de mis pacientes y ella le advirtió que preventivamente había tomado árnica; inmediatamente él recordó mi caso y lo comentó con los colegas presentes.                                                                                                       


viernes, 19 de diciembre de 2014

HAHNEMANN dixit



        
 
          HAHNEMANN dixit

"CUANDO SE TRATA DEL ARTE DE CURAR, LA NEGLIGENCIA EN APRENDER ES UN CRIMEN." Fragmento de un discurso pronunciado en París ante médicos.



"NO SE LIMITEN A DIAGNOSTICAR LO APARENTE:
MIREN MÁS ALLÁ."
EN REFERENCIA AL DIAGNÓSTICO DEL ENFERMO.


"AUDE SAPERE."
ANÍMATE A SER SABIO
INSCRIPCIÓN EN EL MONUMENTO A SU MEMORIA EN WASHINGTON.


                                                                                   
"CADA CUAL EN ESTE MUNDO SE DESEMPEÑA SEGÚN LOS DONES Y PODERES QUE HA RECIBIDO DE LA PROVIDENCIA. LA PROVIDENCIA NO ME DEBE NADA. YO LE DEBO TODO A LA PROVIDENCIA. SÍ, TODO."

 FRAGMENTO DE UN DIÁLOGO CON SU ESPOSA, POCO ANTES DE SU MUERTE.

  "IMÍTENME, PERO IMÍTENME BIEN,
IMÍTENME LEALMENTE Y A CADA PASO VERÁN LA CONFIRMACIÓN DE LO QUE LES HE TRANSMITIDO."



"LA MEDICINA ES UNA CIENCIA DE EXPERIENCIA."


"SOLO LA EXPERIENCIA PUEDE DECIDIR, LA EXPERIENCIA BASADA EN HECHOS CONCRETOS, QUE SON INDISCUTIBLES."

                                                                                                                                                                 
  "NON INUTILIS VIXIT."
NO HE VIVIDO EN VANO.

EPITAFIO QUE ESCRIBIÓ PARA SU TUMBA.
CEMENTERIO DE PÈRE LA CHAISE - PARIS
           


























                                                                                          





viernes, 19 de septiembre de 2014

HOMOEOPATHÍA: SU PARTICULAR ORTOGRAFÍA



Es ya tiempo de que los homeópatas consideremos la conveniencia de replantear una clásica controversia que ha existido históricamente con respecto al nombre original de esta especialidad médica.
En efecto, dado que este nombre proviene de los vocablos griegos hómoios (semejante) y pathos (enfermedad), su ortografía latina, homoeopathia, es la que forjó Hahnemann como nombre y definición de su genial descubrimiento. Pero posteriormente, a partir de su muerte en 1843, esta palabra ha sufrido modificaciones que llevaron al uso del vocablo  homeopatía, según se puede observar en muchas publicaciones, diccionarios y enciclopedias clásicas. Para una mejor comprensión de esta problemática, tengamos presente que Hahnemann desde los veinte años daba clases y escribía en latín y que en esta lengua defendió su tesis de doctorado e hizo la presentación oficial de su gran descubrimiento en 1796. Finalmente, también recurrió al latín para la denominación de toda la farmacología homoeopáthica, nomenclatura que está totalmente vigente. Curiosamente, fueron los italianos los primeros en incorporar el nombre con la ortografía original a su enciclopedia y, a la vez, debemos señalar que ha sido el maestro suizo Pierre Schmidt el principal patrocinador, a lo largo de todos sus años de enseñanza, de la importancia  de preservar la ortografía hahnemanniana. En la actualidad títulos y artículos de distintas publicaciones emplean esta ortografía, que también se observa en los nombres de algunas instituciones y revistas extranjeras que siempre la conservaron, por ejemplo: The Royal London Homoeopathic Hospital, The British Homoeopathic Journal,  L’Homoéopathie Française, The American Homoeopathic Recorder y otras que posteriormente la incorporaron, como  The American Foundation for Homoeopathy.

 

martes, 19 de agosto de 2014

INFANCIA Y HOMEOPATÍA

   

La infancia es la etapa de la vida más propicia para que los problemas médicos sean enfocados como manifestaciones de la unidad indivisible mente-cuerpo que es el ser humano. Para ello es necesario  evaluar en forma conjunta las distintas manifestaciones físicas y anímicas que caracterizan a cada persona. La aplicación de este criterio médico se hace realidad gracias a las características dinámicas e integrales del remedio homeopático, primordial como estructura basal de una niñez sana que, a su vez, abre el camino hacia una adolescencia madura y plena. Es de particular importancia comprender que todo síntoma es un llamado de atención que debe ser interpretado en función de esa unidad vital, pues es una manifestación de enfermedad en potencia. Pero ningún síntoma aislado es concluyente por sí mismo, pues en su conjunto todos contribuyen al diagnóstico del remedio correspondiente. Los diversos síntomas constituyen el lenguaje con el cual el pequeño enfermo reclama nuestra atención sobre su estado de desarmonía vital o enfermedad. Decimos que la terapéutica homeopática es integral porque su herramienta es un remedio con el que se diagnóstica y trata al enfermo sobre la base de sus síntomas personales más característicos en tanto que la medicina ortodoxa efectúa el diagnóstico y tratamiento en base al remedio de la enfermedad. Por lo tanto, los síntomas deben ser respetados, es decir, ni suprimidos ni modificados por otras medicaciones, sino, por el contrario, valorados en razón de su singular importancia para el diagnóstico del remedio homeopático. Este hecho es esencial, en particular en el caso de los niños, pues evitar desde la infancia las secuelas de las supresiones reiteradas de fiebres, catarros, bronquitis, diarreas, eccemas y otros estados agudos, es el punto de partida hacia una medicina tanto integral como preventiva. Es comprensible que resulte difícil aceptar que un remedio homeopático pueda abarcar el conjunto de síntomas físicos y mentales del paciente, pero quienes se han tratado homeopáticamente, o quienes han observado evolucionar a los enfermos así tratados, son  testigos de esta realidad cotidiana.
PROBLEMAS RESPIRATORIOS. A diario nos encontramos en la consulta con niños que padecen estados catarrales crónicos o sus agudizaciones, como son las rinitis, adenoiditis, amigdalitis, sinusitis, otitis, laringitis, bronquitis o asma bronquial. El remedio homeopático permitirá alcanzar mejorías definidas, prácticamente la curación, como consecuencia de las razones hasta aquí expuestas. Dada la importancia de la observación de los síntomas con sus características, es indispensable contar con la comprensión y colaboración activa de los padres. Podemos ejemplificar la importancia de este tratamiento considerando el caso de los enfermos asmáticos o bronco espasmódicos en general, pues son muchos los niños que, por razones genéticas, o sea familiares, padecen o están predispuestos a padecer esta enfermedad que es uno de los motivos de consulta más frecuentes. Se suele decir, erróneamente, que el asma es un problema alérgico o nervioso. Si realmente fuera así, la solución debería estar en manos de los respectivos especialistas, pero la experiencia  nos muestra que estos tratamientos  ofrecen un resultado limitado, ya sea a nivel preventivo o sintomático, pero no curativo. Cabe señalar aquí, el particular cuidado que se debe tener con el uso prolongado de la cortisona, en razón de sus efectos secundarios o iatrogénicos en el tiempo. La predisposición asmática, sea cual fuere su desencadenante -alérgico, climático o emocional- se asocia con un alto índice de antecedentes familiares. Esto, contrariamente a lo que sugieren algunos psicoterapeutas, no fue aprendido de la madre o padre enfermo, sino que forma parte de su herencia genética. Afortunadamente, el hecho de tener antecedentes hereditarios, incluso en ambas familias,  no constituye un obstáculo para la curación homeopática, como puede ocurrir con otras enfermedades hereditarias. Por otra parte, también son habituales  los antecedentes genéticos en enfermos hipertensos, coronarios, jaquecosos, reumáticos, eccematosos, en trastornos psicológicos y psiquiátricos muy  diversos y en muchos otros motivos de  consulta.   En conclusión, aprendamos a saber respetar el síntoma y a integrarlo en la unidad mente-cuerpo que corresponde a cada  enfermo, para lo cual hay que evitar el facilismo de administrar rutinariamente diferentes remedios síntomáticos.

miércoles, 4 de julio de 2012

LA PARTÍCULA DE DIOS


De más está decir que estoy a años luz de imaginar qué es lo que en el día de hoy van a revelar los científicos del CERN (Centro Europeo de Investigación Nuclear) respecto del tema que se ha dado en llamar "la partícula de DIOS". Al enterarme del inminente anuncio pensé, de inmediato,  en el misterio al que ya he hecho referencia en otro capítulo de este blog, titulado El Remedio Homeopático, Misterio y Realidad. Ante la lectura de lo que hoy se menciona como su posible origen - electromagnetismo y fuerzas débiles -, recuerdo que hace más de treinta años un ingeniero de la Comisión Nacional de Energía Atómica, que me consultó por su hijo afectado de asma, se interesó en las particulares características del remedio homeopático, y con la ayuda del Resonador Nuclear Magnético pudo hacer algunas investigaciones en el curso de un año e informarme, antes de su traslado al exterior, sobre las observaciones efectuadas y la imposibilidad que había tenido, con el Resonador Nuclear, para registrar diferencias en las diluciones dinamizadas más elevadas -paradojalmente, son las más potentes-, hecho que atribuía a la posibilidad de que se tratara de energías débiles. Esperemos que a partir de hoy podamos contar con un descubrimiento invalorable para el conocimiento de lo infinitesimal y, en consecuencia, estar en condiciones de profundizar sobre esta misteriosa e incomprendida realidad que nos legó Samuel Hahnemann hace ya más de doscientos años, un tremendo desafío para la física y sus leyes.

viernes, 1 de junio de 2012

Etica Médica y Muerte Digna


A raíz del artículo publicado por el diario La Nación del Dr. Mario Sebastiani, referido al comité de Ética del Hospital Italiano, en relación con la Ley de Muerte Digna recientemente sancionada por el Congreso de la Nación, considero que dada la particular situación de indefinición oficial con respecto a la homeopatía, sería importante saber si en el equipo de asesores de dicho comité de ética médica, junto con los médicos, sicólogos, antropólogos, sociólogos, abogados y enfermeros que lo componen, como señala el artículo, no estuvo presente algún representante de la medicina homeopática, desde el momento en que la población que se trata mediante esta medicina, tanto en el país como en el mundo, es lo suficientemente numerosa y calificada como para ser tenida en consideración. De no ser así, estaríamos sumando una incongruencia más, al ya clásico tabú, pues no hay duda de que ambas medicinas son una realidad, aunque no se caractericen por sus semejanzas, sino por algunas diferencias elementales de criterio. Es razonable, por lo tanto, que ante una situación que requiera decidir respecto a una muerte digna para un paciente habitualmente tratado con homeopatía, y siempre que la familia así lo solicite, debiera existir un acuerdo previo entre los facultativos de ambas medicinas.

Carta de Lectores, enviada al diario La Nación


domingo, 29 de abril de 2012

"SUICIDIO HOMEOPÁTICO"

                                                                                                                            

Para cualquier ser pensante es triste, a la vez que graciosa, patética, increíble y otros calificativos, la información de que existieron últimamente varios intentos coordinados de "suicidio" en diferentes países, especialmente en España y Argentina, destinados a demostrar la irrealidad de la homeopatía, mediante la ingestión de dosis masivas de remedios homeopáticos, en forma simultánea y coordinada por diversos grupos de escépticos respecto a esta medicina.

Los remedios homeopáticos nunca fueron tóxicos, por lo cual su venta es libre, su investigación en los seres humanos es directa y sin riesgos y no existe posibilidad de intoxicación, aún mediante su ingesta masiva, como se ha visto en ocasionales intentos de suicidio.

En el historial de los homeópatas, las anécdotas al respecto son muchas; por ejemplo, es relativamente frecuente que las madres nos llamen de urgencia, con gran preocupación, porque alguno de sus hijos se comió todo un frasco de glóbulos, y hasta varios frascos, luego de haber descubierto que son ricos. A pesar de ser tranquilizadas, algunas madres terminan llendo a una guardia hospitalaria, donde la confusión se potencializa y finalmente el médico de guardia nos llama para solicitar información sobre el remedio, sobre un posible antídoto y sobre la conveniencia o no de efectuar un lavaje de estómago.

No falta, tampoco, la anécdota de algún intento de suicidio, con carta explicativa de por medio, que la familia termina leyendo mientras el paciente duerme plácidamente, tal como si hubiera tomado su dosis habitual.

Finalmente, hay que saber que el remedio homeopático no actúa en función de la cantidad de glóbulos o líquido que se ingiera, sino en función de su presencia, y que incluso el propio Hahnemann describe experiencias positivas, en cuanto a su efecto, mediante  la técnica de la simple inhalación del mismo. Por otra parte, debemos tener en cuenta que el mismo remedio no produce ni cura los mismos síntomas en todos los enfermos, pues la homeopatía es una medicina de persona, y si a una persona no le corresponde un determinado remedio, su efecto será nulo o parcial, pero nunca podrá ser tóxico. En cambio si, por el contrario, se trata del correspondiente a su unidad, como ser humano, o similimum, siempre será efectiva su ingestión, para lo cual basta su sola presencia en el organismo, e independientemente de la cantidad ingerida pues carece de efecto acumulativo.
En una de las entradas del presente blog se trata este apasionante aspecto de la homeopatía, en el capítulo titulado El Remedio Homeopático, Misterio y Realidad, que facilita una mejor comprensión de toda su problemática, a la vez que ayuda a evitar tantas peregrinas disquisiciones, cuyo origen es, simplemente, la desinformación, tales como las que condujeron al disparate masificado que recientemente protagonizaron  grupos que se identifican como "escépticos de la homeopatía". Lamentablemente, lo ocurrido no deja de ser uno de los muchos indicios, sin duda preocupantes, en cuanto a las limitaciones de la mente  humana con respecto a sus posibilidades de criterio, de pensamiento, de autocrítica, de discernimiento, de curiosidad y, avanzando un poco más, de saber contrastar sus supuestas verdades, tal como enseñaba el maestro Karl Popper.

viernes, 27 de abril de 2012




LA HOMEOPATÍA TOCADA DE OÍDO



He leído el artículo de la Licenciada en Filosofía y Dra. en Ciencias Sociales, Dra. Roxana Kreimer, publicado en el diario Clarín, en la sección Opinión, el 25 de abril de 2012, titulado “Homeopatía, otra vez en medio del debate”.

Si bien los homeópatas estamos vacunados respecto a la lectura de esta clásica y muy reiterada argumentación, no puedo dejar de responder una vez más un nuevo ataque y van… No importa: “Ladran, Sancho…”.

Como a pesar de tener en mi haber profesional varias décadas de experiencia en el tema y de ser autor de un libro titulado Homeopatía Unicista. Su lugar en la Medicina del siglo XXI, desconocía que existiese una Semana Mundial de la Homeopatía, por lo cual recurrí a Internet para descubrir que lo único que figura como tal en español es un Foro del “Círculo Escéptico Argentino” que aparentemente se inspira, para confrontarlo, en una publicación del llamado World Homeopathy Awareness Week.

La homeopatía tiene más de doscientos años de vida y su práctica se expande cada vez más en el país y en el mundo, orgullo que muy pocas disciplinas científicas pueden compartir, y merece ser juzgada con respeto, es decir tras haber sido estudiada en profundidad, por todos aquellos que opinan gratuitamente y que, además, tratan de disimular su desconocimiento en base al argumento del efecto placebo, a la casualidad o a la curación espontánea. Ellos deberían saber como justificar su evolución y permanencia a través de los años o cómo se explica la mejoría en los pequeños enfermos que diariamente son traídos a la consulta, muchos de ellos con el visto bueno de sus pediatras, a raíz de procesos crónicos catarrales, que van desde las rinitis a los estados asmáticos y otros problemas muy diversos. También deberían tener en cuenta, al mencionar con liviandad el efecto placebo, la existencia y el auge de la Veterinaria Homeopática. ¿Por qué los animales domésticos o de alto valor, como los caballos de carrera, son sorprendentmente tratados con homeopatía si ésta es un mero placebo? Al respecto cabe insistir: los veterinarios están cada vez más interesados y entusiasmados ante los resultados obtenidos. Una vez contestadas estas cuestiones, no menores, y otras que surgirían de una consideración en profundidad de la homeopatía, bienvenidos serán todos los foros o las investigaciones, ya sean efectuadas por escépticos o creyentes, siempre que sean llevadas a cabo con los protocolos de investigación más estrictos y adecuados a la realidad homeopática, la cual siempre supo priorizar al enfermo sobre el nombre de su enfermedad como requisito indispensable para hablar de curación.

lunes, 7 de noviembre de 2011

El DISPARATE COMO NOTICIA

El domingo 30 de octubre, un matutino de la Capital comentó una conferencia dada en la parroquia de Santa Teresita de Paraná, Provincia de Entre Rios, en la cual el sacerdote y teólogo Paul Marie de Mauroy, miembro de la Fraternidad de San Juan y presidente de la Asociación para la Liberación, calificó al reiki y a la homeopatía como "obras del demonio", a la vez que advirtió “que en todo lo que es terapia energética como en el reiki y la homeopatía intervienen fuerzas ocultas”, posiblemente evaluando la conveniencia de llevar adelante un exorcismo. Ante tanto disparate no puedo dejar de admirar, una vez más, la sabiduría que encierra la letra de nuestro inolvidable tango Cambalache. Tampoco puedo dejar de observar que, involuntariamente, el disertante está reconociendo a estas disciplinas una verdadera eficacia, aunque, a su entender, sea de origen demoníaco.

viernes, 15 de julio de 2011

ENFERMEDAD DE CHAGAS Y HOMEOPATÍA

Problemas de un tabú en medicina
La enfermedad de Chagas es una enfermedad endémica en tanto que social, dada su repercución sobre los más carenciados. Actualmente afecta a unos 15 millones de enfermos en América, de los cuales 2 millones viven en nuestro país. Su principal complicación es la enfermedad cardíaca que ocurre en un 20 a 30 por ciento de los infectados. Se origina a partir de la picadura de la vinchuca, que suele ser portadora de un parásito, el Tripanosoma cruzi, el cual una vez ingresado al organismo humano puede lesionar el corazón y ser motivo de ataques cardíacos. También son frecuentes los trastornos a nivel del aparato digestivo.
Periódicamente se publican artículos relacionados con su principal forma de prevención, la habitacional, es decir evitar el "rancho malo” en cuyo techo y paredes anida la vinchuca. También son frecuentes las publicaciones y estadísticas que señalan las dificultades para su curación mediante los recursos disponibles, ya que las posibles curaciones no alcanzan al 10 por ciento de los enfermos crónicos, que son la gran mayoría. Hace aproximadamente 40 años tuve oportunidad de tratar homeopáticamente, ante la falta de respuesta a las medicaciones convencionales, una arritmia cardíaca (taquicardia ventricular), que solía ocurrir en forma prolongada y recurrente, logrando resultados sorprendentes que pudieron ser controlados y registrados periódicamente durante varios años, a la par de otros enfermos chagásicos, tanto cardíacos como no cardíacos.
La realidad es que no obstante el interés y la curiosidad  que podrían haber surgido de estas originales observaciones, ellas solo han sido conocidas dentro del ámbito homeopático a través de mi libro Homeopatía Unicista, en sus cinco ediciones, como así tambien, en 1975,  en ocasión del Primer Simposio Latinoamericano de Homeopatía, además de haber sido también publicadas  en dos números de la revista de la Asociación Médica Homeopática Argentina. A nivel Oficial se informó al Ministro de Salud Pública y se contactaron los centros especializados, a la vez que se ofreció toda la información y colaboración necesaria, sin obtener ninguna respuesta concreta. Es indudable que la sola mención del remedio homeopático ha sido, y lamentablemente sigue siendo, un verdadero tabú para la medicina oficial que, de esta manera, bloquea cualquier posibilidad de demostración hospitalaria, no obstante la verdad innegable que ofrece el enfermo con sus correspondientes ECG. Siempre recuerdo a mi Jefe de Clínica del Hospital de San Isidro, el doctor Iacobone, quien solía sugerirme que no mencionara la palabra homeopatía, sino que, simplemente, la remplazara por `tratamiento biológico´ para evitar la conocida crispación y resistencia ante lo que es nuevo, diferente y, además, aún inexplicable...,  características estas que deberían ser como el abc, en tanto que motivación, para cualquier investigador con elemental preocupación por los misterios de la ciencia. De más está señalar que los enfermos crónicos interesados en  las posibilidades del tratamiento son muchos y que los resultados ECG pueden ser observados en muy corto tiempo, incluso en minutos o en pocas horas,  como ocurre con las arritmias. Por otra parte, los recursos materiales que se requieren son básicos y están al alcance del presupuesto más modesto de salud pública.
Finalmente, deseo señalar que he vuelto a incursionar una vez más en el tema Chagas a raíz de un artículo publicado en el diario La Nación el 13 de Julio 2011, Pág.12, titulado Después de 30 años, estudian una nueva droga contra el Chagas. - Una enfermedad olvidada mata a más de 10.000 personas al año en todo el mundo.

domingo, 13 de marzo de 2011

FUNDAMENTOS DE LA HOMEOPATIA

"Todas las partes del cuerpo y sus
funciones forman un solo circuito; por
eso cualquiera de las partes es, al propio
tiempo, principio y fin."
Hipócrates


La homeopatía hahnemanniana, conocida como unicista, está fundada sobre cuatro sólidos pilares que le son tanto exclusivos como originales.
1- La curación por el semejante - Similia Similibus Curentur
Este antiguo principio hipocrático, del cual Hahnemann supo hacer una realidad práctica y perdurable, fue la piedra fundamental de la homeopatía.
Su acción terapéutica consiste en superar la enfermedad natural mediante la sustancia que, experimentalmente, haya demostrado ser capaz de producir en la persona sana (experimentador) síntomas semejantes a los padecidos por la persona enferma. Esta medicación es conocida en homeopatía como remedio simillimum.
2. La experimentación en el hombre sano
Se trata de un requisito insustituible, que pudo ser llevado a la práctica gracias a la técnica de preparación del remedio homeopático por medio de sucesivas diluciones, que son a la vez dinamizadas y, en consecuencia, carentes de efectos tóxicos. La riqueza de información sobre muy diversas sustancias de origen vegetal, mineral o animal que ha aportado la experimentación en humanos es, gracias a estas originales diluciones invalorable. A partir de la quina, Hahnemann, como experimentador de su propia técnica, logra su trascendental descubrimiento del remedio homeopático.
3. La dosis infinitesimal
La dinamización homeopática, sobre la base de diluciones progresivas combinadas con agitación o sucusión, habitualmente efectuada en la escala centesimal, ha sido la condición requerida para poner en evidencia la sintomatología potencial de las sustancias más diversas con resultados de características insospechadas, según se desprende de su poder curativo. Entre los minerales tenemos cloruro de sodio (natrum muriaticum), fósforo (phosphorus), azufre (sulphur), carbonato de calcio (calcarea carbonica), sílice (silicea) y muchos otros. Entre los de origen vegetal se encuentran lycopodium clavatum, pulsatilla, thuja, y de origen animal principalmente lachesis, apis y sepia. Tengamos presente que muchos remedios homeopáticos en estado de materia no tienen efecto medicamentoso alguno y varios, incluso, son condimento habitual de la comida como cloruro de sodio (natrum muriaticum), la sal de mesa común.
4. El remedio único
La homeopatía nació unicista a partir de la observación experimental con la quina, y toda la investigación homeopática efectuada desde entonces ha sido realizada sobre la base de experimentadores voluntarios, a partir de la técnica de dinamización de una sustancia única, es decir de diluciones y sucusiones progresivas de la misma. De esta manera se busca poner en evidencia lo más característico en cuanto a síntomas potenciales de cada sustancia, a fin de poder encontrar su semejanza o equivalencia con los síntomas más personales de cada enfermo, es decir diagnosticar el remedio simillimum correspondiente, según la Ley de la Semejanza. Lamentablemente, con criterios ajenos a la doctrina hahnemanniana, algunos pretenden simplificar y aún superar los principios unicistas mediante diferentes mezclas -"botellitas"- de remedios dinamizados, obteniendo, así, efectos sintomáticos superficiales, difícilmente a nivel integral y a riesgo de perder la imagen representativa exclusiva que ofrecen los síntomas en su conjunto, la cual es indispensable para el diagnóstico del remedio único. Son las variaciones graduales de esta imagen en el curso del tratamiento unicista, las que determinan su supremacía diagnóstica, a los fines de la curación, sobre cualquier mezcla de remedios, ya sea homeopáticos o alopáticos, dado que estas mezclas no tienen la especificidad y profundidad de acción del remedio simillimum.

sábado, 5 de marzo de 2011

El REMEDIO HOMEOPÁTICO, MISTERIO y REALIDAD

El remedio homeopático, doscientos años después de su descubrimiento por Samuel Hahnemann, es, aún hoy, un misterio urticante para muchos científicos, ya sean físicos, químicos, ingenieros o médicos pues, por ser ajeno a sus códigos, les resulta incomprensible y, en consecuencia, incurren en el serio error de desconocer y negar una terapéutica, irremplazable para muchos enfermos, simplemente porque no comulga con sus "cánones científicos". En consecuencia, no pueden admitir el hecho de que el agua, a partir de un proceso de diluciones sucesivas, efectuadas en la escala decimal o centesimal, sobre la base de una sustancia determinada y complementada con  la dinamización correspondiente a cada dilución, se pueda transformar en un remedio con indicaciones terapéuticas definidas y exclusivas.
A pesar de tantos detractores, la homeopatía es, para el ser humano, una sólida realidad como medicina integral y básicamente diferente, de fácil demostración clínica, que cuenta con el aval de dos siglos de existencia y  ser cada día más universal y reconocida.  En referencia a su bibliografía, los libros de Samuel Hahnemann y sus discípulos no son actualmente curiosidades históricas como ocurre con los textos de las disciplinas científicas contemporáneas, sino que, por el contrario, permanecen plenamente vigentes y, en consecuencia, resultan indispensables para la enseñanza y la práctica de esta medicina, cuyos conceptos clínicos y terapéuticos, paradojalmente, están a la vanguardia como tratamiento curativo de muy conocidos  problemas crónicos, para los que la medicina oficial solo cuenta con recursos paliativos. Difícil es hallar en la historia de los descubrimientos un ejemplo de las características y trascendencia que ha logrado la homeopatía, a pesar de errores conceptuales que la medicina oficial le opone en nombre de la ciencia, prescindiendo de su correspondiente evaluación clínica, que es ineludible y fundamental , como  le corresponde, en medicina, a todo hecho que sea observable y repetible.
Es de suponer que quien logre descifrar el misterio que encierra el remedio homeopático, un verdadero enigma y desafio para los científicos, será un seguro candidato al premio Nobel.

domingo, 13 de febrero de 2011

LA INDIA ACTUAL Y SU APORTE A LA HOMEOPATÍA

La India, actualmente en camino a ser una de las tres primeras potencias mundiales, es un ejemplo que merece ser mejor conocido, por un mundo en el cual los conflictos se encuentran a la orden del día tanto en lo político como en lo religioso y social. En cuanto a lo político estamos ante la democracia más grande del mundo que, no obstante sus limitaciones materiales, en su momento de mayor peligro logró no solo superar la ocupación inglesa, sino transmitirles a los invasores el respeto y la admiración por su filosofía de vida. En lo religioso, con su aproximadamente 50% de hindúes, 30% de musulmanes, 10% de católicos y otro tanto de budistas, es un ejemplo de integración y tolerancia, que está teniendo significativa repercusión sobre Occidente a través de su cultura milenaria y la difusión de la meditación y el yoga.
Con respecto a su desarrollo económico, los hechos son muy elocuentes, basta tener en cuenta que el centro de la informática ya no es el Silicon Valley de California, sino la ciudad de Bangalore en el sur de la India y que Hollywood, la Meca del cine, se ha trasladado a Mumbay (Bombay), razón por la cual tambien es conocida como Bollywood.
Entre los megaemprendimientos, no podemos desconocer el emporio a nivel mundial (56 países) que ha generado Ratan Naval Tata en la industria automotriz con Tata Motors, que últimamente ha incorporado a Jaguar Cars-Land Rover. También, como parte de este emporio, debemos señalar a Tata Steel, Tata Power, Tata Tea, Tata Teleservices, Tata Chemicals, The Indian Hotels Company (Taj Majal de Bombay y otros Taj hoteles), Tata Technologies, Titan Industries y varias compañías más. En lo que se refiere a la medicina, sobre la base del sabio criterio de que sin salud no hay trabajo, se han construido en las proximidades de Bangalore dos hospitales que merecen destacarse, pues serían un motivo de orgullo para cualquier ciudad del mundo por su construcción, tamaño y equipamiento de última generación, así como por la invalorable circunstancia de que son totalmente gratuitos, incluso en lo que respecta a la cirugía cardíaca. En total, estos dos hospitales realizan alrededor de veinte operaciones diarias de corazón con excelentes estadísticas. Ambos hospitales se llaman SRI SATHYA SAI SUPER SPECIALITY HOSPITAL y están ubicados en las localidades de Whitefield y Puttaparthi, en el estado de Andhra Pradesh.
Finalmente, considero que los homeópatas en particular y la homeopatía en general tenemos una gran deuda con la India, pues no hay libro o enciclopedia significativa para el conocimiento de esta disciplina que no haya sido reeditada por ellos en los últimos cincuenta años, sin los cuales los homeópatas hubieran tenido muchas limitaciones para el acceso a las fuentes y a la práctica profesional responsable de esta antigua a la vez que moderna medicina.

miércoles, 13 de octubre de 2010

OPINIONES MEMORABLES

La Academia de Medicina de París había solicitado en 1835 al ministro Guizot que le prohibiera a Hahnemann el ejercicio de su profesión. La respuesta del ministro fue un entrañable ejemplo de altura y honestidad científica.
“Hahnemann –dijo– es un sabio de gran mérito.
La ciencia debe ser para todos. Si la homeopatía es una quimera o un sistema sin valor propio, caerá por sí sola. Si por el contrario es un progreso, se divulgará a pesar de todas nuestras medidas para evitarlo, y la Academia debe favorecerlo antes que nadie, pues tiene la misión de hacer avanzar la ciencia y alentar los descubrimientos.”


El maestro de maestros don Gregorio Marañón decía en 1933 en el Congreso de Homeopatía realizado en Madrid:
“Una parte muy grande de la clientela homeopática está formada por pacientes intoxicados de la medicina clásica que buscan en la simplicidad de los gránulos y tenues diluciones descanso para su organismo...Por desgracia la ciencia médica, aún muy pedante y muy pagada de la importancia de sus rápidos progresos, está dominada por el ansia irrefrenable de novedad y una paralela falta de crítica propia, genuina. Y esta crítica tiene que ser ejercida por las sectas colaterales y, entre ellas, por la de mayor categoría gracias a su indudable trasfondo científico, a saber, por la homeopatía.”

El profesor Florencio Escardó, en un artículo aparecido en el diario “La Nación”, el 29/3/1989, respecto a la homeopatía decía: No me cansaré de repetir que hay una sola medicina, la que cura, cualquiera sea la subestructura teórica sobre la que se apoya ....
Está apoyada (la homeopatía) en una filosofía seria y coherente, pero su sola mención basta para despertar olas de resistencia del todo irracionales en la gran mayoría de los profesionales de la medicina que, sin excepción alguna, la niegan sin haberla ensayado con método, rigor y seriedad.

El profesor Augusto Bier, en 1925 titular de clínica quirúrgica de la Facultad de Medicina de Berlín, en una famosa conferencia, dijo con respecto a la homeopatía:
“Entonces me di perfecta cuenta de que si hubiera principiado estos estudios treinta años antes, me habría ahorrado muchísimos errores y vacilaciones; nosotros podemos aprender mucho de ella y ha cesado de ser atinado ignorarla o tratarla con desprecio.

Salvador de Madariaga, eminente pensador, decía apuntando al trasfondo del problema homeopático, en “La Nación” del 7-7-74.
“El prejuicio científico explica que la medicina al uso viva, casi siempre y salvo honrosas excepciones, de espaldas a las terapéuticas sintéticas. Y eso que no faltan indicaciones y aún gestos de la naturaleza "

jueves, 5 de agosto de 2010

LOS TRES PILARES DE LA HOMEOPATÍA

La Homeopatía surgió de la infatigable labor de investigación realizada por Samuel Hahnemann (1755-1843) a comienzos del siglo XIX.
Podemos decir que contamos hoy con esta valiosa y muy recurrida terapéutica médica no sólo gracias a su descubridor, sino también a la excepcional colaboración de dos invalorables estudiosos, que fueron los doctores Constantino Hering (1800-1880) y James Tyler Kent (1848-1916) .
Curiosamente, existen entre cada uno de estos tres hombres de ciencia cincuenta años de diferencia, como si su nacimiento hubiera sido programado por el destino para afianzar en el tiempo el descubrimiento de Hahnemann y hacer del mismo una realidad concreta y perdurable.
Es de destacar que Constatino Hering descubrió a Hahnemann a raíz de que un editor médico le encomendó que hiciera una investigación y crítica de la Homeopatía con el fin de desacreditar al ya entonces discutido investigador. Pero el resultado fue paradojal, ya que Hering, lejos de criticarlo, se convirtió en el mejor discípulo y propagador de las ideas de Hahneman, llegando a recopilar el vasto material de sus investigaciones en los diez tomos de la enciclopedia homeopática “GUIDING SYMPTOMS”. Hering fue, a la vez, fundador y ferviente propagador de la homeopatía en los Estados Unidos y el descubridor de uno de los remedios homeopáticos principales, que es Lachesis.
El tercer pilar fue James Tyler Kent, cirujano estadounidense, a partir del momento en que a pedido de su mujer, entonces gravemente enferma, aceptó que se hiciese una consulta homeopática, a la cual él se había negado y que, finalmente, resultó salvadora, dado que ella ya había sido desahuciada por sus colegas.
Convertido a la homeopatía por esta circunstancia que le era irrefutable, fue él el autor de un excepcional e irremplazable Repertorio de Materia Médica, el primer libro de consulta de todo médico homeópata, como así también de otros dos libros de cabecera, La Materia Médica Homeopática y Filosofía Homeopática, conjunto de obras que permanecen totalmente vigentes cien años después, como una síntesis exhaustiva del pensamiento homeopático. Podemos aventurarnos a decir que todo lo realizado por Hahnemann y luego recapitulado por Hering no hubiera permitido la práctica y difusión que la homeopatía ha alcanzado en el mundo, dado lo dificil que hubiera resultado la labor profesional si no existiera el Repertorio de Materia Médica Homeopática, que fue como el broche de oro para la homeopatía hahnemanniana, hoy en día una medicina de avanzada en cuanto al tratamiento integral de la persona enferma.

sábado, 19 de junio de 2010

MIGRAÑA Y HOMEOPATÍA

Es alentador y auspicioso leer acerca de los nuevos avances sobre las migrañas que ha publicado recientemente un matutino al referirse a una investigación que efectuó la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA. El hecho de que se calcule que la migraña afecta a un 10% de la población habla claramente de su importancia y de las limitaciones terapéuticas existentes. Como médico homeópata, no puedo evitar hacer algunas reflexiones al respecto, pues se trata de uno de los motivos de consulta más frecuentes que recibimos los homeópatas y, a la vez, el que presenta el más elevado porcentaje de resultados muy favorables, al que le siguen, por su número, los problemas respiratorios crónicos, en particular el asma. Es interesante señalar en cuanto al origen de las migrañas y el asma que, hasta no hace muchos años, en la medicina clásica, a ambas enfermedades se les atribuía, en principio equivocadamente, un origen psicosomático (criterio con el que siempre he disentido, como ya lo señalaba en 1970 en la primera edición de mi libro), en tanto que hoy nos encontramos a un paso de identificar el gen hereditario responsable del trastorno, al igual que ocurre con otras patologías corrientes, en las cuales es frecuente registrar el antecedente familiar. Aunque la terapéutica clásica ha avanzado hacia un mejor control de los síntomas jaquecosos y su prevención, le resta aún un largo camino para poder hablar de curación.
Estamos, por lo tanto, lamentablemente hoy día, frente a una ya habitual situación conflictiva de criterios terapéuticos, que desorientan y perjudican al enfermo. Entre los logros a nivel calmante de la terapéutica clásica y la frecuencia de resultados concretos, sin efectos iatrogénicos, de la medicación homeopática unicista, existen diferencias significativas que el criterio médico no puede soslayar. En consecuencia, es cada vez más imperiosa la necesidad de una medicina de apertura a la realidad cotidiana, que implica, entre otros aspectos, la incorporación de la casuística homeopática a la bibliografía junto con su evaluación en los congresos de las especialidades involucradas.
Finalmente, tengamos presente que estos enfermos -actualmente, ex enfermos gracias al remedio homeopático- constituyen un testimonio irrefutable para los placebomaníacos, es decir, aquellos que erroneamente atribuyen todo lo que "prefieren ignorar" a un, simple, efecto placebo.

domingo, 25 de abril de 2010

HOMEOPATÍA Y CURSO DE POSGRADO DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE CÓRDOBA

Quiero felicitar a los estudiantes de la UNC que han tenido la inquietud de querer conocer y aprender la verdad sobre la homeopatía, como así también a las autoridades universitarias que, tratando de superar el viejo tabú, están esforzándose por hacerles posible el acceso a la misma, pasando por encima de la conocida cháchara de críticas que, fielmente copiadas y repetidas, podemos encontrar en diarios y revistas a lo largo de los últimos 40 años.
Es ya un clásico que quienes intentan criticarla y, a la vez, encubrir su desconocimiento al respecto, comiencen diciendo que la homeopatía no es científica. Cabe entonces preguntarles qué entienden por ciencia en medicina, para así poder saber de qué están hablando. El ser humano es la antítesis de la matemática y, en consecuencia, la realidad para el médico en la práctica diaria es saber recurrir tanto a lo inductivo como a lo deductivo, frente a la imperiosa necesidad de curar o mejorar al enfermo, que es su auténtica misión con prescindencia de todo rótulo. La historia es testigo de lamentables errores cometidos y hasta de hogueras encendidas en nombre de la ciencia. Es oportuno destacar, con motivo de esta controversia, que en este año 2010 se cumple también el Bicentenario para la biblia de la homeopatía, El Órganon del Arte de Curar, su principal libro de texto, escrito por el genial investigador Samuel Hahnemann. No conozco ninguna disciplina académica, cuyo original y aún hoy principal libro de texto se encuentra en plena vigencia en la celebración de su bicentenario y, más aún, que represente, una realidad médica cada día más difundida y respetada en el mundo. Estos antecedentes magnifican el descubrimiento de Hahnemann, el primer investigador empírico, cuyo descubrimiento permanece vigente e invulnerable ante la infinidad de ataques sufridos a través de los años, y que hoy compite con los más modernos avances terapéuticos de muchas especialidades clínicas.

viernes, 23 de abril de 2010

TABÚ EN MEDICINA

La Nación - Carta de Lectores (1-3-02). Sr.Director:
He leído con preocupación dos artículos sobre alergia y asma (el 4 y el 12 de Febrero, en la sección Ciencia /Salud). El primero afirma que el asma puede curarse mediante una determinada técnica de desensibilación, el segundo pone esto en duda y señala los riesgos que implica dicha técnica, a la vez que describe los lineamientos actuales en el tratamiento sintomático del asma, tratamiento presentado por los autores como única posibilidad terapéutica válida para esta enfermedad.
Si bien estoy totalmente de acuerdo con ellos en cuanto a las dudas que les suscita la técnica de desensibilización y los riesgos que advierten en su aplicación, estoy en total desacuerdo con su aseveración de que el único tratamiento posible para el asmático es el sintomático.
Como médico y homeópata puedo asegurar que actualmente el principal motivo de consulta a los verdaderos homeópatas, que lamentablemente no son la mayoría, se refiere a las alergias en general y al asma en particular. Aunque no sean necesariamente neumunólógos o alergistas, estos médicos, con criterios terapéuticos y remedios muy distintos de los convencionales, obtienen excelentes resultados en un porcentaje elevado de enfermos. El conocimiento médico en general se nutre en nuestra facultad, que es la madre científica, la que enseña y señala lo bueno y lo malo, pero que, misteriosamente, a veces calla, como en el caso de la homeopatía. Como consecuencia de esta actitud, en el ámbito universitario la palabra homeopatía es peor que una mala palabra, pues es tabú. El resultado de esta incongruencia nada científica resulta para los enfermos motivo de desorientación y perjuicio, además de dar lugar a situaciones absurdas como, por ejemplo, que las farmacias pueden llamarse homeopáticas, pero que el médico que hace la receta no puede titularse homeópata. En conclusión: Considero que toda disciplina médica con historia merece ser respetada, conocida y evaluada seriamente, pues es parte de la medicina y de la cultura médica. En medicina nada es el cien por cien y el tiempo es el mejor juez y testigo. La homeopatía es antigua por su origen, pero muy moderna en su concepción del enfermo y su tratamiento, todo ello gracias a la inspiración genial de Samuel Hahnemann.
El conocimiento médico no es patrimonio de nadie, terminemos con tabúes y silencios estériles, dado que está de por medio la vida y el bienestar de muchos seres humanos. Finalmente, tengamos siempre muy presentes las sabias palabras de Blas Pascal: "Para defender o combatir una doctrina, primero es necesario conocerla".