sábado, 19 de junio de 2010

MIGRAÑA Y HOMEOPATÍA

Es alentador y auspicioso leer acerca de los nuevos avances sobre las migrañas que ha publicado recientemente un matutino al referirse a una investigación que efectuó la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA. El hecho de que se calcule que la migraña afecta a un 10% de la población habla claramente de su importancia y de las limitaciones terapéuticas existentes. Como médico homeópata, no puedo evitar hacer algunas reflexiones al respecto, pues se trata de uno de los motivos de consulta más frecuentes que recibimos los homeópatas y, a la vez, el que presenta el más elevado porcentaje de resultados muy favorables, al que le siguen, por su número, los problemas respiratorios crónicos, en particular el asma. Es interesante señalar en cuanto al origen de las migrañas y el asma que, hasta no hace muchos años, en la medicina clásica, a ambas enfermedades se les atribuía, en principio equivocadamente, un origen psicosomático (criterio con el que siempre he disentido, como ya lo señalaba en 1970 en la primera edición de mi libro), en tanto que hoy nos encontramos a un paso de identificar el gen hereditario responsable del trastorno, al igual que ocurre con otras patologías corrientes, en las cuales es frecuente registrar el antecedente familiar. Aunque la terapéutica clásica ha avanzado hacia un mejor control de los síntomas jaquecosos y su prevención, le resta aún un largo camino para poder hablar de curación.
Estamos, por lo tanto, lamentablemente hoy día, frente a una ya habitual situación conflictiva de criterios terapéuticos, que desorientan y perjudican al enfermo. Entre los logros a nivel calmante de la terapéutica clásica y la frecuencia de resultados concretos, sin efectos iatrogénicos, de la medicación homeopática unicista, existen diferencias significativas que el criterio médico no puede soslayar. En consecuencia, es cada vez más imperiosa la necesidad de una medicina de apertura a la realidad cotidiana, que implica, entre otros aspectos, la incorporación de la casuística homeopática a la bibliografía junto con su evaluación en los congresos de las especialidades involucradas.
Finalmente, tengamos presente que estos enfermos -actualmente, ex enfermos gracias al remedio homeopático- constituyen un testimonio irrefutable para los placebomaníacos, es decir, aquellos que erroneamente atribuyen todo lo que "prefieren ignorar" a un, simple, efecto placebo.

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