viernes, 15 de julio de 2011

ENFERMEDAD DE CHAGAS Y HOMEOPATÍA

Problemas de un tabú en medicina
La enfermedad de Chagas es una enfermedad endémica en tanto que social, dada su repercución sobre los más carenciados. Actualmente afecta a unos 15 millones de enfermos en América, de los cuales 2 millones viven en nuestro país. Su principal complicación es la enfermedad cardíaca que ocurre en un 20 a 30 por ciento de los infectados. Se origina a partir de la picadura de la vinchuca, que suele ser portadora de un parásito, el Tripanosoma cruzi, el cual una vez ingresado al organismo humano puede lesionar el corazón y ser motivo de ataques cardíacos. También son frecuentes los trastornos a nivel del aparato digestivo.
Periódicamente se publican artículos relacionados con su principal forma de prevención, la habitacional, es decir evitar el "rancho malo” en cuyo techo y paredes anida la vinchuca. También son frecuentes las publicaciones y estadísticas que señalan las dificultades para su curación mediante los recursos disponibles, ya que las posibles curaciones no alcanzan al 10 por ciento de los enfermos crónicos, que son la gran mayoría. Hace aproximadamente 40 años tuve oportunidad de tratar homeopáticamente, ante la falta de respuesta a las medicaciones convencionales, una arritmia cardíaca (taquicardia ventricular), que solía ocurrir en forma prolongada y recurrente, logrando resultados sorprendentes que pudieron ser controlados y registrados periódicamente durante varios años, a la par de otros enfermos chagásicos, tanto cardíacos como no cardíacos.
La realidad es que no obstante el interés y la curiosidad  que podrían haber surgido de estas originales observaciones, ellas solo han sido conocidas dentro del ámbito homeopático a través de mi libro Homeopatía Unicista, en sus cinco ediciones, como así tambien, en 1975,  en ocasión del Primer Simposio Latinoamericano de Homeopatía, además de haber sido también publicadas  en dos números de la revista de la Asociación Médica Homeopática Argentina. A nivel Oficial se informó al Ministro de Salud Pública y se contactaron los centros especializados, a la vez que se ofreció toda la información y colaboración necesaria, sin obtener ninguna respuesta concreta. Es indudable que la sola mención del remedio homeopático ha sido, y lamentablemente sigue siendo, un verdadero tabú para la medicina oficial que, de esta manera, bloquea cualquier posibilidad de demostración hospitalaria, no obstante la verdad innegable que ofrece el enfermo con sus correspondientes ECG. Siempre recuerdo a mi Jefe de Clínica del Hospital de San Isidro, el doctor Iacobone, quien solía sugerirme que no mencionara la palabra homeopatía, sino que, simplemente, la remplazara por `tratamiento biológico´ para evitar la conocida crispación y resistencia ante lo que es nuevo, diferente y, además, aún inexplicable...,  características estas que deberían ser como el abc, en tanto que motivación, para cualquier investigador con elemental preocupación por los misterios de la ciencia. De más está señalar que los enfermos crónicos interesados en  las posibilidades del tratamiento son muchos y que los resultados ECG pueden ser observados en muy corto tiempo, incluso en minutos o en pocas horas,  como ocurre con las arritmias. Por otra parte, los recursos materiales que se requieren son básicos y están al alcance del presupuesto más modesto de salud pública.
Finalmente, deseo señalar que he vuelto a incursionar una vez más en el tema Chagas a raíz de un artículo publicado en el diario La Nación el 13 de Julio 2011, Pág.12, titulado Después de 30 años, estudian una nueva droga contra el Chagas. - Una enfermedad olvidada mata a más de 10.000 personas al año en todo el mundo.

domingo, 13 de marzo de 2011

FUNDAMENTOS DE LA HOMEOPATIA

"Todas las partes del cuerpo y sus
funciones forman un solo circuito; por
eso cualquiera de las partes es, al propio
tiempo, principio y fin."
Hipócrates


La homeopatía hahnemanniana, conocida como unicista, está fundada sobre cuatro sólidos pilares que le son tanto exclusivos como originales.
1- La curación por el semejante - Similia Similibus Curentur
Este antiguo principio hipocrático, del cual Hahnemann supo hacer una realidad práctica y perdurable, fue la piedra fundamental de la homeopatía.
Su acción terapéutica consiste en superar la enfermedad natural mediante la sustancia que, experimentalmente, haya demostrado ser capaz de producir en la persona sana (experimentador) síntomas semejantes a los padecidos por la persona enferma. Esta medicación es conocida en homeopatía como remedio simillimum.
2. La experimentación en el hombre sano
Se trata de un requisito insustituible, que pudo ser llevado a la práctica gracias a la técnica de preparación del remedio homeopático por medio de sucesivas diluciones, que son a la vez dinamizadas y, en consecuencia, carentes de efectos tóxicos. La riqueza de información sobre muy diversas sustancias de origen vegetal, mineral o animal que ha aportado la experimentación en humanos es, gracias a estas originales diluciones invalorable. A partir de la quina, Hahnemann, como experimentador de su propia técnica, logra su trascendental descubrimiento del remedio homeopático.
3. La dosis infinitesimal
La dinamización homeopática, sobre la base de diluciones progresivas combinadas con agitación o sucusión, habitualmente efectuada en la escala centesimal, ha sido la condición requerida para poner en evidencia la sintomatología potencial de las sustancias más diversas con resultados de características insospechadas, según se desprende de su poder curativo. Entre los minerales tenemos cloruro de sodio (natrum muriaticum), fósforo (phosphorus), azufre (sulphur), carbonato de calcio (calcarea carbonica), sílice (silicea) y muchos otros. Entre los de origen vegetal se encuentran lycopodium clavatum, pulsatilla, thuja, y de origen animal principalmente lachesis, apis y sepia. Tengamos presente que muchos remedios homeopáticos en estado de materia no tienen efecto medicamentoso alguno y varios, incluso, son condimento habitual de la comida como cloruro de sodio (natrum muriaticum), la sal de mesa común.
4. El remedio único
La homeopatía nació unicista a partir de la observación experimental con la quina, y toda la investigación homeopática efectuada desde entonces ha sido realizada sobre la base de experimentadores voluntarios, a partir de la técnica de dinamización de una sustancia única, es decir de diluciones y sucusiones progresivas de la misma. De esta manera se busca poner en evidencia lo más característico en cuanto a síntomas potenciales de cada sustancia, a fin de poder encontrar su semejanza o equivalencia con los síntomas más personales de cada enfermo, es decir diagnosticar el remedio simillimum correspondiente, según la Ley de la Semejanza. Lamentablemente, con criterios ajenos a la doctrina hahnemanniana, algunos pretenden simplificar y aún superar los principios unicistas mediante diferentes mezclas -"botellitas"- de remedios dinamizados, obteniendo, así, efectos sintomáticos superficiales, difícilmente a nivel integral y a riesgo de perder la imagen representativa exclusiva que ofrecen los síntomas en su conjunto, la cual es indispensable para el diagnóstico del remedio único. Son las variaciones graduales de esta imagen en el curso del tratamiento unicista, las que determinan su supremacía diagnóstica, a los fines de la curación, sobre cualquier mezcla de remedios, ya sea homeopáticos o alopáticos, dado que estas mezclas no tienen la especificidad y profundidad de acción del remedio simillimum.

sábado, 5 de marzo de 2011

El REMEDIO HOMEOPÁTICO, MISTERIO y REALIDAD

El remedio homeopático, doscientos años después de su descubrimiento por Samuel Hahnemann, es, aún hoy, un misterio urticante para muchos científicos, ya sean físicos, químicos, ingenieros o médicos pues, por ser ajeno a sus códigos, les resulta incomprensible y, en consecuencia, incurren en el serio error de desconocer y negar una terapéutica, irremplazable para muchos enfermos, simplemente porque no comulga con sus "cánones científicos". En consecuencia, no pueden admitir el hecho de que el agua, a partir de un proceso de diluciones sucesivas, efectuadas en la escala decimal o centesimal, sobre la base de una sustancia determinada y complementada con  la dinamización correspondiente a cada dilución, se pueda transformar en un remedio con indicaciones terapéuticas definidas y exclusivas.
A pesar de tantos detractores, la homeopatía es, para el ser humano, una sólida realidad como medicina integral y básicamente diferente, de fácil demostración clínica, que cuenta con el aval de dos siglos de existencia y  ser cada día más universal y reconocida.  En referencia a su bibliografía, los libros de Samuel Hahnemann y sus discípulos no son actualmente curiosidades históricas como ocurre con los textos de las disciplinas científicas contemporáneas, sino que, por el contrario, permanecen plenamente vigentes y, en consecuencia, resultan indispensables para la enseñanza y la práctica de esta medicina, cuyos conceptos clínicos y terapéuticos, paradojalmente, están a la vanguardia como tratamiento curativo de muy conocidos  problemas crónicos, para los que la medicina oficial solo cuenta con recursos paliativos. Difícil es hallar en la historia de los descubrimientos un ejemplo de las características y trascendencia que ha logrado la homeopatía, a pesar de errores conceptuales que la medicina oficial le opone en nombre de la ciencia, prescindiendo de su correspondiente evaluación clínica, que es ineludible y fundamental , como  le corresponde, en medicina, a todo hecho que sea observable y repetible.
Es de suponer que quien logre descifrar el misterio que encierra el remedio homeopático, un verdadero enigma y desafio para los científicos, será un seguro candidato al premio Nobel.

domingo, 13 de febrero de 2011

LA INDIA ACTUAL Y SU APORTE A LA HOMEOPATÍA

La India, actualmente en camino a ser una de las tres primeras potencias mundiales, es un ejemplo que merece ser mejor conocido, por un mundo en el cual los conflictos se encuentran a la orden del día tanto en lo político como en lo religioso y social. En cuanto a lo político estamos ante la democracia más grande del mundo que, no obstante sus limitaciones materiales, en su momento de mayor peligro logró no solo superar la ocupación inglesa, sino transmitirles a los invasores el respeto y la admiración por su filosofía de vida. En lo religioso, con su aproximadamente 50% de hindúes, 30% de musulmanes, 10% de católicos y otro tanto de budistas, es un ejemplo de integración y tolerancia, que está teniendo significativa repercusión sobre Occidente a través de su cultura milenaria y la difusión de la meditación y el yoga.
Con respecto a su desarrollo económico, los hechos son muy elocuentes, basta tener en cuenta que el centro de la informática ya no es el Silicon Valley de California, sino la ciudad de Bangalore en el sur de la India y que Hollywood, la Meca del cine, se ha trasladado a Mumbay (Bombay), razón por la cual tambien es conocida como Bollywood.
Entre los megaemprendimientos, no podemos desconocer el emporio a nivel mundial (56 países) que ha generado Ratan Naval Tata en la industria automotriz con Tata Motors, que últimamente ha incorporado a Jaguar Cars-Land Rover. También, como parte de este emporio, debemos señalar a Tata Steel, Tata Power, Tata Tea, Tata Teleservices, Tata Chemicals, The Indian Hotels Company (Taj Majal de Bombay y otros Taj hoteles), Tata Technologies, Titan Industries y varias compañías más. En lo que se refiere a la medicina, sobre la base del sabio criterio de que sin salud no hay trabajo, se han construido en las proximidades de Bangalore dos hospitales que merecen destacarse, pues serían un motivo de orgullo para cualquier ciudad del mundo por su construcción, tamaño y equipamiento de última generación, así como por la invalorable circunstancia de que son totalmente gratuitos, incluso en lo que respecta a la cirugía cardíaca. En total, estos dos hospitales realizan alrededor de veinte operaciones diarias de corazón con excelentes estadísticas. Ambos hospitales se llaman SRI SATHYA SAI SUPER SPECIALITY HOSPITAL y están ubicados en las localidades de Whitefield y Puttaparthi, en el estado de Andhra Pradesh.
Finalmente, considero que los homeópatas en particular y la homeopatía en general tenemos una gran deuda con la India, pues no hay libro o enciclopedia significativa para el conocimiento de esta disciplina que no haya sido reeditada por ellos en los últimos cincuenta años, sin los cuales los homeópatas hubieran tenido muchas limitaciones para el acceso a las fuentes y a la práctica profesional responsable de esta antigua a la vez que moderna medicina.

miércoles, 13 de octubre de 2010

OPINIONES MEMORABLES

La Academia de Medicina de París había solicitado en 1835 al ministro Guizot que le prohibiera a Hahnemann el ejercicio de su profesión. La respuesta del ministro fue un entrañable ejemplo de altura y honestidad científica.
“Hahnemann –dijo– es un sabio de gran mérito.
La ciencia debe ser para todos. Si la homeopatía es una quimera o un sistema sin valor propio, caerá por sí sola. Si por el contrario es un progreso, se divulgará a pesar de todas nuestras medidas para evitarlo, y la Academia debe favorecerlo antes que nadie, pues tiene la misión de hacer avanzar la ciencia y alentar los descubrimientos.”


El maestro de maestros don Gregorio Marañón decía en 1933 en el Congreso de Homeopatía realizado en Madrid:
“Una parte muy grande de la clientela homeopática está formada por pacientes intoxicados de la medicina clásica que buscan en la simplicidad de los gránulos y tenues diluciones descanso para su organismo...Por desgracia la ciencia médica, aún muy pedante y muy pagada de la importancia de sus rápidos progresos, está dominada por el ansia irrefrenable de novedad y una paralela falta de crítica propia, genuina. Y esta crítica tiene que ser ejercida por las sectas colaterales y, entre ellas, por la de mayor categoría gracias a su indudable trasfondo científico, a saber, por la homeopatía.”

El profesor Florencio Escardó, en un artículo aparecido en el diario “La Nación”, el 29/3/1989, respecto a la homeopatía decía: No me cansaré de repetir que hay una sola medicina, la que cura, cualquiera sea la subestructura teórica sobre la que se apoya ....
Está apoyada (la homeopatía) en una filosofía seria y coherente, pero su sola mención basta para despertar olas de resistencia del todo irracionales en la gran mayoría de los profesionales de la medicina que, sin excepción alguna, la niegan sin haberla ensayado con método, rigor y seriedad.

El profesor Augusto Bier, en 1925 titular de clínica quirúrgica de la Facultad de Medicina de Berlín, en una famosa conferencia, dijo con respecto a la homeopatía:
“Entonces me di perfecta cuenta de que si hubiera principiado estos estudios treinta años antes, me habría ahorrado muchísimos errores y vacilaciones; nosotros podemos aprender mucho de ella y ha cesado de ser atinado ignorarla o tratarla con desprecio.

Salvador de Madariaga, eminente pensador, decía apuntando al trasfondo del problema homeopático, en “La Nación” del 7-7-74.
“El prejuicio científico explica que la medicina al uso viva, casi siempre y salvo honrosas excepciones, de espaldas a las terapéuticas sintéticas. Y eso que no faltan indicaciones y aún gestos de la naturaleza "

jueves, 5 de agosto de 2010

LOS TRES PILARES DE LA HOMEOPATÍA

La Homeopatía surgió de la infatigable labor de investigación realizada por Samuel Hahnemann (1755-1843) a comienzos del siglo XIX.
Podemos decir que contamos hoy con esta valiosa y muy recurrida terapéutica médica no sólo gracias a su descubridor, sino también a la excepcional colaboración de dos invalorables estudiosos, que fueron los doctores Constantino Hering (1800-1880) y James Tyler Kent (1848-1916) .
Curiosamente, existen entre cada uno de estos tres hombres de ciencia cincuenta años de diferencia, como si su nacimiento hubiera sido programado por el destino para afianzar en el tiempo el descubrimiento de Hahnemann y hacer del mismo una realidad concreta y perdurable.
Es de destacar que Constatino Hering descubrió a Hahnemann a raíz de que un editor médico le encomendó que hiciera una investigación y crítica de la Homeopatía con el fin de desacreditar al ya entonces discutido investigador. Pero el resultado fue paradojal, ya que Hering, lejos de criticarlo, se convirtió en el mejor discípulo y propagador de las ideas de Hahneman, llegando a recopilar el vasto material de sus investigaciones en los diez tomos de la enciclopedia homeopática “GUIDING SYMPTOMS”. Hering fue, a la vez, fundador y ferviente propagador de la homeopatía en los Estados Unidos y el descubridor de uno de los remedios homeopáticos principales, que es Lachesis.
El tercer pilar fue James Tyler Kent, cirujano estadounidense, a partir del momento en que a pedido de su mujer, entonces gravemente enferma, aceptó que se hiciese una consulta homeopática, a la cual él se había negado y que, finalmente, resultó salvadora, dado que ella ya había sido desahuciada por sus colegas.
Convertido a la homeopatía por esta circunstancia que le era irrefutable, fue él el autor de un excepcional e irremplazable Repertorio de Materia Médica, el primer libro de consulta de todo médico homeópata, como así también de otros dos libros de cabecera, La Materia Médica Homeopática y Filosofía Homeopática, conjunto de obras que permanecen totalmente vigentes cien años después, como una síntesis exhaustiva del pensamiento homeopático. Podemos aventurarnos a decir que todo lo realizado por Hahnemann y luego recapitulado por Hering no hubiera permitido la práctica y difusión que la homeopatía ha alcanzado en el mundo, dado lo dificil que hubiera resultado la labor profesional si no existiera el Repertorio de Materia Médica Homeopática, que fue como el broche de oro para la homeopatía hahnemanniana, hoy en día una medicina de avanzada en cuanto al tratamiento integral de la persona enferma.

sábado, 19 de junio de 2010

MIGRAÑA Y HOMEOPATÍA

Es alentador y auspicioso leer acerca de los nuevos avances sobre las migrañas que ha publicado recientemente un matutino al referirse a una investigación que efectuó la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA. El hecho de que se calcule que la migraña afecta a un 10% de la población habla claramente de su importancia y de las limitaciones terapéuticas existentes. Como médico homeópata, no puedo evitar hacer algunas reflexiones al respecto, pues se trata de uno de los motivos de consulta más frecuentes que recibimos los homeópatas y, a la vez, el que presenta el más elevado porcentaje de resultados muy favorables, al que le siguen, por su número, los problemas respiratorios crónicos, en particular el asma. Es interesante señalar en cuanto al origen de las migrañas y el asma que, hasta no hace muchos años, en la medicina clásica, a ambas enfermedades se les atribuía, en principio equivocadamente, un origen psicosomático (criterio con el que siempre he disentido, como ya lo señalaba en 1970 en la primera edición de mi libro), en tanto que hoy nos encontramos a un paso de identificar el gen hereditario responsable del trastorno, al igual que ocurre con otras patologías corrientes, en las cuales es frecuente registrar el antecedente familiar. Aunque la terapéutica clásica ha avanzado hacia un mejor control de los síntomas jaquecosos y su prevención, le resta aún un largo camino para poder hablar de curación.
Estamos, por lo tanto, lamentablemente hoy día, frente a una ya habitual situación conflictiva de criterios terapéuticos, que desorientan y perjudican al enfermo. Entre los logros a nivel calmante de la terapéutica clásica y la frecuencia de resultados concretos, sin efectos iatrogénicos, de la medicación homeopática unicista, existen diferencias significativas que el criterio médico no puede soslayar. En consecuencia, es cada vez más imperiosa la necesidad de una medicina de apertura a la realidad cotidiana, que implica, entre otros aspectos, la incorporación de la casuística homeopática a la bibliografía junto con su evaluación en los congresos de las especialidades involucradas.
Finalmente, tengamos presente que estos enfermos -actualmente, ex enfermos gracias al remedio homeopático- constituyen un testimonio irrefutable para los placebomaníacos, es decir, aquellos que erroneamente atribuyen todo lo que "prefieren ignorar" a un, simple, efecto placebo.